Guía · 11 de septiembre de 2026
La etiqueta ambiental de la DGT: cuál te toca y cómo se pide
Cuesta seis euros, no es obligatorio llevarla pegada y decide en qué ciudades puedes entrar. Y antes de comprar nada, se consulta gratis con la matrícula.
La etiqueta de la DGT no dice lo bien que conduces ni lo que consume tu coche: dice en qué año se matriculó y con qué norma de emisiones. De ahí sale todo lo demás, empezando por en qué ciudades te dejan entrar.
Primero, mira cuál te toca. Es gratis
Antes de comprar nada: la DGT tiene un consultor por matrícula en su sede electrónica. Metes la matrícula y te dice qué distintivo le corresponde a ese coche, sin registro y sin coste. Si lo que te sale es «sin distintivo», ya sabes que no hay nada que comprar.
Las cuatro etiquetas
- 0 emisiones (azul). Eléctricos de batería, eléctricos de autonomía extendida, híbridos enchufables con 40 km o más de autonomía eléctrica y vehículos de pila de combustible.
- ECO (azul y verde). Híbridos enchufables que no llegan a esos 40 km, híbridos no enchufables y vehículos de gas natural.
- C (verde). Turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculados desde enero de 2006 y diésel desde 2014. En vehículos de más de ocho plazas y pesados, desde 2014.
- B (amarilla). Turismos y furgonetas ligeras de gasolina desde enero de 2000 y diésel desde enero de 2006. En más de ocho plazas y pesados, desde 2005.
La frontera que más gente se salta al mirarlo por encima es la del diésel: un diésel de 2010 lleva la B, no la C, aunque el gasolina de su mismo año lleve la C. Ocho años de diferencia entre uno y otro combustible.
Y la quinta, que no existe
Un gasolina anterior al año 2000 o un diésel anterior a 2006 no tienen distintivo. No es que se les haya olvidado: los cuatro distintivos clasifican, en palabras de la propia DGT, al 50 % menos contaminante del parque. El resto se queda fuera a propósito, y es justo el grupo al que las zonas de bajas emisiones cierran la puerta primero.
Dónde se compra y cuánto cuesta
El distintivo cuesta 6 € en Correos Market, más el envío si lo pides a casa. También se vende, en mano, en las oficinas de Correos, en los talleres de la red CETRAA y otras redes autorizadas, en las gestorías administrativas, en el IDEAUTO y en estancos autorizados. Para flotas, a través de Ganvam.
Lo único que hace falta llevar es el permiso de circulación del vehículo y el DNI del titular o de quien esté autorizado.
No es obligatorio pegarla. Pero
La DGT lo dice claro: llevar el distintivo pegado es voluntario. Lo que no es voluntario es lo otro — «existen ordenanzas municipales que pueden regular o incluso limitar la circulación de tu vehículo en función del distintivo que tenga». Y ahí no importa si lo llevas en el parabrisas o en la guantera: importa cuál te corresponde, porque la cámara lee la matrícula.
Si decides ponerla, su sitio es el ángulo inferior derecho del parabrisas delantero. En una moto sin parabrisas, en cualquier parte visible.
Para qué sirve de verdad: las ZBE
Una Zona de Bajas Emisiones es un área de una ciudad donde solo entran ciertos distintivos, con su horario y su multa. En España ya hay quince ciudades con régimen sancionador activo, cada una con sus reglas: no es lo mismo la de Barcelona que la de A Coruña. En todas la multa por entrar sin tener derecho es de 200 € — en Barcelona, 260 si hay un episodio de contaminación declarado.
Lo incómodo es que las reglas cambian de un municipio al siguiente y casi ninguno publica el polígono en un formato que sirva. Por eso Dribity avisa antes de que entres, con el horario y la multa de esa ciudad: lo tienes explicado en la página de ZBE y etiqueta ambiental, y cada página de ciudad dice si ahí hay zona o no la hay — que saber que en tu ciudad no te multan vale tanto como lo contrario.
En resumen
Consulta la matrícula en la sede de la DGT, que es gratis. Si te corresponde una, seis euros en Correos. Y si vas a entrar en una ciudad que no conoces, comprueba antes su ZBE — eso te lo dice Dribity sin que lo busques.
